RECETA SOPA TARASCA

La sopa tarasca es una de los platos estrella del estado de Michoacán. Su sabor semi-ahumado, producido por los chiles pasilla y el epazote, la convierte en una sopa muy especial y diferente al resto. Cabe destacar que, al contener judías, no es un plato especialmente ligero. Además se termina de servir con queso fresco, tortillas fritas y crema agria. Por tanto, si se sirve como primero, conviene no excederse en cantidad. NOTA: para hacer esta sopa deberemos preparar previamente en torno a 1 litro de caldo de pollo. Nosotros usamos huesos de pollo, una rama de apio, dos zanahorias, un puerro, una cebolla y sal. Dejamos que todos los ingredientes se cocieran a fuego medio-bajo durante 3 horas en unos 2 ½L de agua. Después lo colamos asegurándonos de que el caldo quedara limpio y sin tropezones y lo dividimos en dos ollas de ½L cada una.

Emplatado Sopa Tarasca

INGREDIENTES (para cuatro
platos pequeños)

Para la sopa:

  • 1L de caldo de
    pollo
  • 460gr de judías
    pintas
  • 2 cucharadas de
    aceite de maíz
  • 2 chiles pasilla
    sin semillas
  • 2 tomates
    grandes maduros
  • ½ cebolla blanca
    cortada en trozos grandes
  • 1 diente de ajo
  • 1 ½ cucharada de
    epazote seco (polvo u hoja)
  • Sal y pimienta
    negra al gusto

Para decorar:

  • 2 tortillas de
    maíz
  • ¾ taza de aceite
    de maíz
  • 1 chile pasilla sin
    semillas
  • Queso feta
    desmigado (en México usan el típico queso fresco mexicano)
  • Crema agria
    (Crème Fraîche)

ELABORACIÓN

  1. La noche anterior, ponemos las alubias pintas en remojo.
    Este paso es importante pues acelera el proceso de cocción de la alubia.
  2. Comenzamos el proceso enjuagando las alubias que hemos
    dejado remojando toda la noche. Las devolvemos a la olla, añadimos agua fría y
    una cucharada de epazote y dejamos que se cuezan a fuego medio-alto durante 50
    minutos aprox. Cuando el agua empiece a soltar una espuma blanca, la retiramos
    ayudándonos con una espumadera. Una vez las alubias estén cocidas, añadimos un
    puñado de sal. Al añadir la sal al final, conseguimos que la piel de las
    alubias esté más tierna.
  3. Mientras se cuecen las alubias, cortamos en tiras largas
    las tortillas que después utilizaremos para decorar.
  4. También cortamos uno de los tres chiles pasilla en tiras
    finas.
  5. Ponemos ¾ tazas de aceite de maíz en una sartén grande,
    dejamos que se caliente y freímos en él las tiras de tortilla de maíz durante
    unos minutos, hasta que queden tostadas. No conviene que las tiras se amontonen
    las unas sobre las otras, pues terminarán pegándose y formando una especie de
    masa. Reservamos.
  6. Hacemos lo mismo con las tiras de chile pasilla, hasta
    que queden bien fritas y retiramos. Se recomienda reservar ambos ingredientes
    fritos en un plato con papel de cocina que absorba el exceso de aceite.
  7. Bajamos el fuego de la sartén y freímos los dos chiles
    restantes, la cebolla y el ajo durante unos 7-8 minutos, removiendo para que no
    se quemen. Cuando la cebolla haya cogido un color tostado, retiramos.
  8. Freímos los tomates unos 2 minutos a fuego medio-alto
    hasta que cojan un color tostado. Debemos evitar que se quemen. Retiramos y
    reservamos.
  9. Transferimos los chiles, la cebolla y el ajo frito a una
    olla en la que tendremos ½L de caldo de pollo y los dejamos remojar en durante
    unos 5 minutos.
  10. Para entonces, las alubias ya estarán cocidas. Las
    añadimos a una batidora de jarra junto a los tomates y el ½L de caldo de pollo
    con el resto de verduras en remojo. Batimos hasta que quede una crema homogénea
    y sin grumos.
  11. En otra olla a fuego medio, mezclamos el licuado con el
    ½L restante de caldo de pollo y le añadimos dos cucharadas de aceite de maíz
    crudo. Sazonamos echándole sal y pimienta al gusto y una cucharadita de
    epazote. Removemos para que todo se mezcle bien hasta que la sopa esté caliente
    y lista para comer.
  12. Para emplatarla, servimos primero la sopa, agregamos la
    crema agria (siempre quedará más bonito el plato si, en un biberón de cocina,
    rebajamos la crema con un poquito de agua y la añadimos dibujando sobre la sopa),
    después las tortillas y los chiles fritos y, finalmente, esparcimos el queso
    feta desmigado sobre la sopa. Si se le quiere dar un toque de color al plato,
    se le puede poner alguna hierba aromática para que haga contraste. En México le
    suelen poner un poquito de epazote fresco.

Emplatado Sopa Tarasca

GLOSARIO

Chile pasilla: es un tipo de
chile seco con la piel oscura (de ahí que también se le llame chile negro) y
arrugada. Suele medir entre 15 y 20 centímetros. No es un chile excesivamente
picante (2.000-5.000 unidades Scoville), sino más bien ahumado, con aromas
herbáceos y de frutos secos. En México este chile está muy presente en guisos,
sopas y moles.

Epazote: es una planta ampliamente usada a lo largo de Latinoamérica tanto como hierba medicinal como como condimento alimentario. Tiene un sabor muy intenso, con un punto dulce, difícil de describir. En España lo más probable es que la encontréis seca; ya sea en hoja o en polvo.